Gran parte de mi vida la he dedicado al deporte profesional, representando a nuestro país en campeonatos internacionales y motivando a jóvenes a soñar en grande. Hoy, desde la política, quiero devolverle la mano a nuestro país.
Crecí en una familia amante del deporte. Mi padre y mi abuelo fueron mis grandes referentes y su ejemplo me marcó para siempre. Mi familia es el motor de todo lo que hago: estoy casado con Bernardita y soy padre de Sebastián, Elisa, Olimpia y Ema.
También me inspira la memoria de mi hermano Luis, quien luchó con valentía contra la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA). Su legado de amor, esperanza y esfuerzo me acompaña siempre. Por él y por todas las familias de Chile seguiré trabajando con convicción, impulsando leyes que protejan a quienes enfrentan enfermedades graves.